La Horda Sangrienta - Epílogo de Valeria Galanus
Epílogo – Valeria Galanus
Y así vuesas mercedes han de conocer, como el gran
Galanus fue a fallecer.
Pero esta historia aquí no termina quieta, pues la
cosa siguió adelante con Valeria, su nieta.
Tras recoger las cenizas del bueno de Galanus
decidió volver a su villa, en la cual le aguardaban amigos de toda la vida,
gente amable y sencilla.
Entre lágrimas y sollozos despidió a su abuelo, más
de dos semanas la muchacha estuvo de duelo.
Tras el sepelio del difunto que tubo honores de
noble e infante, decidió trasladarse a vivir a la casa de su abuelo y seguir
adelante.
En la casa de Galanus, escondida en una buhardilla,
encontró la obra literaria del difunto y decidió seguir su legado, sería la
alquimista de la villa.
Y para conmemorar la muerte de su abuelo, y para que
desde el Valaha Galanus lo pueda disfrutar, un gran espectáculo de fuegos
artificiales Valeria todos los años por la fecha de su muerte solía lanzar.
Ya han pasado trescientos años y en esta villa sigue
siendo tradición, que por la fiesta del día del alquimista se lancen fuegos
artificiales, para proporcionar a la gente del pueblo diversión.
Para que el gran Galanus desde el Valaha nos
contemple y nos dé su aprobación.



Comentarios
Publicar un comentario